Adoramos-vos, oh Cristo, y vos bendizemos
R. Porque por la vossa santa cruz remistes el mundo.
Jesús carrega la cruz
"Tomaram entonces Jesús, y él saiu carregando su propia cruz" (Jo 19,17)
R. Porque por la vossa santa cruz remistes el mundo.
"Entonces Simano de Cirene, pai de Alexandre y Rufo, que vinha del campo passando por allí, fue obrigado la llevar la cruz de Jesús." (Mc 15,21)
Oh mi Jesús, que imagem de amor y obediencia cayerplamos en esta estación! San José, el carpintero de Nazaret, que durante anos enseñó al Filho de Dios hecho hombre la arte de trabajar con la madeira, vê ahora aquel mismo Filho llevar sobre sus ombros flagelados el pesado madeiro de la cruz. Quantas vezes el jovem Jesús había carregado tábuas y vigas en el pequeno oficina de Nazaret, aprendendo con el padre adoptivo el valor del trabajo honesto y de la entrega generosa!
San José conhecia cada gota de suor que Jesús había derramado en la carpintaria — suor de trabajo honesto, de alegría compartilhada, de vida simples y santa. Agora, cayerpla aquellas manos calejadas por la madeira cravadas en otra madeira, de esta vez en el para construir, pero para ser destruído por amor. O peso de la cruz que Jesús carrega es el peso de todos los nuestros pecados, de toda a nuestra ingratidão, de toda a nuestra recusa al amor de Dios. Y Jesús carrega ese peso con la misma obediencia silenciosa que San José siempre le enseñó por el ejemplo.
O patriarca de Nazaret, él propio un hombre acostumado la llevar fardos — la pobreza, el exílio, la incompreensão, la responsabilidade por la Sagrada Familia — cayerpla en este momento el mistério de la obediencia perrealizada. Durante toda la su vida, San José carregou sus cruzes en silencio, sin queixas, confiando plenamente en la Providencia divina. Cada dificultad aceita, cada sacrifício abraçado, cada renúncia acolhida con fe fue una preparación para compreender este momento en que el propio Filho de Dios abraça livremente el instrumento de su muerte.
Que magisterio de vida en los ofrece San José en esta estación! Ele en los ensina que las cruzes de la vida en el son castigos, pero convites al amor. Ele que durante décadas carregou en silencio el peso del cuidado de la Sagrada Familia, en los mostra que la verdadra grandeza en el está en fugir de las dificultads, pero en abraçá-las con fe y amor, unindo-as al sacrifício redentor de Cristo.
Cada un de nosotros tiene su cruz para llevar: doenças, incompreensões, fracassos, perdas, solidão, limitacciones. Muitas vezes queremos fugir dessas cruzes, reclamamos del su peso, el las carregamos con amargura y ressentimento. San José, sin embargo, en los mostra otro camino: el de la aceitacción confiada, del silencio fecundo, de la entrega amorosa.
A cruz carregada con amor en el en los esmaga, pero en los transforma. Cuando unimos nuestras dificultads cotidianas al sacrifício de Jesús, participamos de la obra de la redención. San José, que carregou tantos fardos a lo largo de su vida sin que la história registrasse una única palabra de queixa, es el modelo supremo de como llevar la cruz con dignidade y fe. Que su ejemplo en los inspire la abraçar nuestras propias cruzes con la misma generosidad y confianza.
Ó Jesús, que livremente abraçastes la cruz pesada de nuestra salvación, perdonad-nos por todas las vezes en que recusamos llevar las pequenas cruzes que la vossa Providencia en los envia. San José, vos que durante toda la vossa vida carregastes en silencio los fardos que Dios vos confiou, enseñadnos la aceitar nuestras cruzes con fe y amor.
Que possamos, como vós, llevar cada dificultad unida al sacrifício de Jesús, transformando el sofrimento en oferta de amor. Dadnos la fuerza de en el recuar diante de la cruz, pero de abraçá-la como instrumento de nuestra santificación y participación en la obra redentora de Cristo.
San José, modelo de fortaleza silenciosa, rogad por nosotros! Amén.
Hoje me proponho la llevar con paciencia alguma dificultad que me pesar, ofrecendo-a conscientemente unida a la cruz de Jesús, pidiendo la intercesión de San José para aceitar con amor el que en el posso mudar.
V. Tende piedade de nós, Senhor.
R. Tende piedade de nós.