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VII Estación

Jesús cai por la segunda vez

"Por causa de nuestras transgressões él fue ferido, por nuestras iniquidades fue esmagado" (Is 53,5)

Adoramos-vos, oh Cristo, y vos bendizemos

R. Porque por la vossa santa cruz remistes el mundo.

Leitura Bíblica

"Pois el justo cai sete vezes y si levanta, pero los ímpios tropeçam en la calamidade." (Pr 24,16)

Meditación con San José

Jesús cai novamente. O peso acumulado de los pecados de toda la humanidade — en el apenas los de una geracción, pero de todos los hombres y mujeres que jamais viveram y aún viverão — esmaga el cuerpo ya flagelado del Salvador. Esta segunda queda es más pesada que la primera porque sobre ella si soma el cansaço del camino percorrido, la dor de las feridas abiertas, el sangre derramado. Y mismo así, Jesús si levantará. Pois el amor que el sustenta es más forte del que todo el peso del pecado humano.

San José, hombre de perseverança notável, medita profundamente sobre esta segunda queda. Ao longo de su vida, él experimentou momentos en que poderia tener desistido: cuando la longa jornada al Egipto parecia interminável, cuando la pobreza en tierra estranha pesava sobre los ombros del pai de familia, cuando el regresso a la Palestina exigiu nova valor de partir más una vez. Em cada un desses momentos de prueba renovada, San José en el cedeu al desânimo. Perseverou, porque la confianza en Dios era más forte que el cansaço.

A segunda queda de Jesús redime de modo especial aquellos que caem repetidamente en los mismos pecados — los que lutam contra vícios arraigados, hábitos de longa data, fraquezas que parecem invencíveis. Para esas almas, esta estación es de particular consolación: Jesús caiu una segunda vez para mostrar que su misericordía es mayor que toda reincidência humana. Não es la quantidade de quedas que condena, pero la recusa de si levantar.

San José intercede con especial ternura por los que si encontram en la segunda queda — aquellos que ya pediram perdão, que ya prometeram mudar, y que voltaram la cair con vergonha. Ele sabe, por su propia experiência de vida, que la perseverança en la fe en el es la ausência de dificultads, pero la determinación de recomeçar tantas vezes quantas forem necesarias, apoiando-se en la misericordía de Dios y en el en la propia fuerza.

Reflexión

Há pecados que en los perseguem a lo largo de la vida. Voltamos a ellos como el cão a la su vomitagem, y después en los envergonhamos profundamente. O demonio usa esa vergonha para en los afastar de Dios: "Como tú ousa voltar después del que fez de novo?" Pero Jesús, caindo por la segunda vez, responde: "Minha misericordía es mayor que su repetición. Venha. Levante-se."

San José, que perseverou en silencio por toda la su vida sin que la Escritura registre un único momento de desistência, es el patrono de los que lutam con perseverança. Su intercesión es poderosa especialmente para los que están cansados de lutar contra los mismos pecados de siempre. Que su ejemplo en los encha de esperanza renovada: el justo cai sete vezes, pero si levanta. Levantemo-nos más una vez.

Oración

Ó Jesús, que caístes por la segunda vez bajo el peso acumulado de nuestros pecados repetidos, tende misericordía de nosotros que caímos una y otra vez en los mismos errores. Vossa misericordía es infinita y en el si esgota diante de nuestra fraqueza reiterada. San José, que perseverastes durante toda la vida sin jamais desistir de la vossa misión, interceded por todos los que están cansados de lutar.

Dadnos, oh patriarca, la vossa perseverança inquebrantable. Que possamos en los levantar tantas vezes quantas formos necessário, confiando en el en nuestras propias fuerzas, pero en la misericordía inesgotável de Dios. Que jamais deixemos la vergonha de nuestras quedas en los impedir de voltar al Pai que siempre en los espera.

San José, patrono de los que perseveram en la luta, rogad por nosotros! Amén.

Propósito

Esta semana irei a la confesión, el farei un acto de contrición firme, renovando mi propósito de evitar un pecado que tenho repetido, confiando en la misericordía de Dios y pidiendo la intercesión de San José para la perseverança.

Pai nosso, Ave María, Glória al Pai

V. Tende piedade de nós, Senhor.
R. Tende piedade de nós.