Adoramos-vos, oh Cristo, y vos bendizemos
R. Porque por la vossa santa cruz remistes el mundo.
Jesús es despojado de sus vestes
"Repartiram entre si las mis vestes y sobre mi túnica lançaram sortes" (Sl 22,19)
R. Porque por la vossa santa cruz remistes el mundo.
"Cuando crucificaram Jesús, los soldados tomaram las sus vestes y las dividiram en cuatro partes, una para cada soldado, más la túnica. Ora, la túnica era sin costura, tecida de una só peça de cima la baixo." (Jo 19,23)
San José, el artesão que trabajou por anos para garantir que María y Jesús en el passassem frio ni privacción, cayerpla ahora el momento en que su Filho adotivo es despojado hasta de la última peça de roupa. Ele que vestiu el Niño Jesús con tanto cuidado y amor — que escolheu los tecidos con ternura, que trabajou noches para que la Sagrada Familia tivesse el necessário — vê ahora los soldados jogando sortes por la última roupa que restava al su Filho. A crueldade de esta cena es calculada: es la humillación total, la nudez fuerzada que debería envergonhar y aniquilar.
Mas hay un paradoxo profundo aquí que San José, hombre de fe, percebe con clareza. Jesús escolheu nascer nu en Belén — sin palácio, sin corte, sin los ornamentos que un rei humano exigiria. Y ahora, en el fim de su misión terrena, es reduzido novamente a la nudez absoluta. O arco de la vida de Jesús vai de una nudez de pobreza humilde la una nudez de humillación total: y en ambos los extremos, Dios si revela en el despojamento. O Criador del universo en el precisa de vestes para ser Dios.
San José vivió una vida de santa pobreza y desprendimento. Na pequena oficina de Nazaret, él en el acumuló riquezas ni bienes supérfluos. Trabalhava para el necessário y oferecia el excedente con alegría. Cuando precisou deixar todo para fugir para el Egipto, en el si apegou al que deixava — Dios le era más precioso que ninguna propriedade terrena. Esta liberdade interior diante de las coisas materiais es el que los teóluegos chamam de pobreza de espírito — y San José es su patrono silencioso y eficaz.
A túnica sin costura que los soldados en el rasgam pero sorteiam es, según los Padres de la Iglesia, símbolo de la unidade de la Iglesia de Cristo — tecida de una só peça, sin divisão. San José, pai y guardián de la Iglesia nascente en la Sagrada Familia, cayerpla este símbolo con ojos de fé: mismo despojado de tudo, Jesús preserva la unidade del amor que teceu a lo largo de su vida. Nenhuma violência humana puede rasgar el que el amor divino tece.
Vivemos numa cultura que valoriza excessivamente la posse, la aparência, el acúmulo. Quanto del nuestro tiempo, energia y preocupacción es consumido por coisas que amañana los soldados de la muerte y del tiempo levarão de nós? San José, que vivió toda la su vida con el necessário y nunca mais, en los convida la examinar nuestra relación con las coisas materiais.
A pobreza de espírito en el es miséria — es liberdade. É la capacidade de usar las coisas sin ser usado por elas, de poseer sin ser possuído, de tener sin que el tener si torne un ídolo. Jesús despojado de sus vestes en el Calvário es la imagem más radical de esta liberdade: él que era Senhor de todo si deixou despojar de tudo, y en su despojamento total en los revelou que el único bien irrenunciável es Dios mesmo.
Ó Jesús, que aceitastes ser despojado de todo por amor la nós, libertai-nos de la escravidão de las coisas materiais y de toda la vaidade mundana. Que possamos aprender la usar las coisas de este mundo con el desprendimento de San José, que poseeu poco y amou mucho.
San José, modelo de pobreza evangélica y de desprendimento cristiano, enseñadnos que nuestra verdadra riqueza en el está en el que possuímos, pero en Quem en los posee. Que possamos dar generosamente del que tenemos, livres de todo apego excessivo, a la semelhança de Jesús que si doou la si mismo completamente.
San José, patrono de los pobres de espírito, rogad por nosotros! Amén.
Hoje darei algo concreto la alguém necessitado, praticando el santo desprendimento que San José vivió toda la su vida, y ofrecendo este gesto en reparación por el apego excessivo la las coisas materiais.
V. Tende piedade de nós, Senhor.
R. Tende piedade de nós.